Se utilizan en personas con un IMC elevado, diabéticas o con riesgos cardiovasculares, siempre bajo supervisión médica, para manejar los efectos secundarios como náuseas, diarreas o mareos que producen.
Podríamos pensar, que la llegada de este tipo de fármacos, soluciona de forma tajante el problema de la obesidad, que atormenta a gran parte de la población.
Sin embargo, si analizamos de forma fehaciente, y observamos los resultados reales en clínica, se demuestra, que este tipo de medicamentos solucionan poco, y desde luego no resuelven el problema de raíz.
Los estudios realizados con estos fármacos, demuestran que, aproximadamente la mitad de los pacientes logran perder pesos relevantes, mientras que entre el 15 – 20%, pierde poco, o prácticamente nada.
¿Cómo actúan los medicamentos GLP-1?
- Actúan como la hormona GLP-1 natural: imitan su acción en el cuerpo.
- Envían señales de saciedad al cerebro, reduciendo el apetito.
- Retrasan el vaciado gástrico, haciendo que te sientas lleno por más tiempo.
- Ayudan a controlar mejor el azúcar en sangre.
Esto se reduce a comer menos y no pasar hambre, pero en muchas ocasiones los problemas de obesidad, no tienen el origen, únicamente en la ingesta de alimentos.
Causas que provocan obesidad:
- Hiperinsulinemia crónica, especialmente de origen hepático, que bloquea la lipólisis aunque la ingesta sea baja.
- Pérdida de masa muscular, que reduce el gasto energético basal y favorece la recuperación del peso. Ya que el músculo, es el órgano que más consumo de glucosa tiene.
- Alteraciones del sueño y del ritmo circadiano, que desregulan hormonas como el cortisol o la insulina, entre otras.
- Estrés crónico, que produce un aumento de cortisol sostenido, y favorece el aumento de la grasa visceral.
- Factores genéticos donde el cuerpo defiende activamente el peso.
- Entornos obesogénicos, donde la comida ultraprocesada vence cualquier señal de saciedad farmacológica.
En estos casos el medicamento no es la solución, ya que comer menos o estar más saciado, no corrige el problema, ya que el fármaco no es capaz de reconstruir la masa muscular, ni el ritmo circadiano, ni normalizar las hormonas alteradas por otras causas.
Los medicamentos GLP-1, pueden ser una solución en determinado tipo de pacientes, pero no nos deben alejar de los que sería un estilo de vida saludable, dónde el deporte, el sueño, el músculo, la alimentación saludable… sean el centro de todo, para reducir peso.
Si no conseguimos esto, provocamos frustración en el individuo, al no conseguir el objetivo perseguido, y no ser, tampoco capaz de mantener el peso perdido en el tiempo.
El verdadero avance, consiste en enseñar estilos de vida saludables, incorporar a nuestro día a día cambios en el ejercicio físico, en la alimentación en el sueño…que se conviertan en rutinas para siempre, ésa es, realmente, la forma de perder y mantener el peso.
En nuestros centros, pueden encontrar un servicio de nutricionista, que les ayudará en este proceso.
Los hábitos y costumbres que nos inculcan desde pequeños repercuten en nuestro peso a largo plazo ocasionando en muchas ocasiones un aumento de peso que es difícil de controlar con el ritmo de vida actual, en nuestro servicio de dietista haremos lo que esté en nuestra mano para ayudarte, mentalizarte y motivarte a que cambies de estilo de vida.
Herbolario dharma, ofrece en sus dos herbolarios el MÉTODO NOVALINE para todo tipo de personas:
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“No es el peso que pierdes, es la vida que ganas”. Verónica de Bourg,
